Me proponía a relatar como el intento solo había quedado en intento, pero al abrir el correo electrónico me he encontrado un email ofreciéndome ayuda.
Ayer mi amiga Raquel me dijo que colaboraba, lo que me hizo mucha ilusión porque es un cielo de persona, y aunque me dejo querer poco... se empeña, quedando pendiente vernos.
Por lo demás la donación va en 0 euros, pero como decía, al abrir el email tenía un correo ofreciéndome ayuda.
Andaba ya cabezota con cualquier forma de difundirlo, y ha sido un empuje para creer que no es tan absurdo el intento, para reforzarme en todo esto. J Poco puede decirse para expresarlo bien, salvo darle las gracias por haber tomado el tiempo de leer esto y mandarme el mail.
No sé bien cómo enfocar lo que sigue a partir de ahora, escanearé el parte del veterinario, un chico muy amable, donde pone el presupuesto del pre y la operación. El post-operatorio no nos dijo cuanto saldría, pero calculando que una visita son 20 y pico y da para más de dos semanas… a eso se le añade una serie de vacunas etc. que varían de un perro a otro y que no se incluyen tampoco.
Dicen que los perros se levantan felices al descubrir que siguen vivos y junto a sus amos, y comparten la alegría. No lo sé. Siempre que he pensado sobre ello me ha resultado una explicación absurda a la vez que maravillosa y literaria. Absurda no porque carezca de verdad, sino porque, creo, de momento nadie puede saber las razones de la felicidad perruna mañanera.
Quizá tienen tembleque de orín de la noche anterior acumulado.
O sencillamente lo natural es eso… levantarse enérgico, feliz, descansado. En equilibrio y nada más, en esas ocasiones me cabreo con el desarrollo de la racionalidad y la abstracción y pataleo. Bueno, dependiendo del sueño que tenga pataleo o me tapo hasta la frente, porque Cosa en su saludo matinal tiende a babosear de forma insistente, decidida a ahorrar en el gasto de agua.
Sep, es una perra besucona. Besucona y con leves pérdidas de orina cuando ve a alguien que conoce y quiere mucho. La emoción la embarga y no controla, olvida hasta cual es su cabeza y donde están sus patas y se retuerce en busca de cariño.
Tiene una cara muy alegre y una sonrisa marcada siempre. Quizá la sonrisa se la añado yo tipo gato de Alicia, no lo sé.
Y piensas, uno de pequeño era así, cargado de ilusiones, inconsciente de los límites y valiente, querías hacerlo todo por ti mismo y el reconocimiento era suficiente, los días cortos y la carne en salsa, tu mayor enemiga.
Manifestaciones para denunciar la falta de futuro y expectativas que nos han hecho una generación tormentosa e inactiva, excesivamente superficial o excesivamente insatisfecha, y prácticamente inalterable. Nos han educado para creer que no hay nada que cambiar, que lo optimo es lo actual y que querer o perseguir sueños es cosa de tontos, que creer en otro tipo de sociedad es totalmente utópico, que luchar por ideales es cosa del pasado y los países en subdesarrollo, y que lo importante se almacena en bienes y objetos.
Y luego buscas y buscas y encuentras que creer conlleva una fuerza que puede llevarte a lograr, que un fracaso es un intento, que quien no arriesga no aprende, que se aprende por obcecación y convencimiento, y que hay formas para aprender a llevarlo bien, sea cual sea tu circunstancia.
Que parecen regalarnos la tecnología de la imaginación, durmiendo la verdadera imaginación, conocimientos que desechamos y no conocimientos para aprender. Porque cómo vas a cambiar aquello que te enseñan como inamovible.
Mejor pisar y seguir, que reconstruir.
Pues qué coño… explotando en pedazos el espejismo de la sociedad del bienestar todo se salpica ahora. Siempre hay dos opciones, escupir y crear más charcos, o achicar y pasar la fregona y vuelta a empezar, pero tapando los escapes, cosiendo los rotos del calcetín.
Ea, yo creo que achicando en conjunto puedes cambiar el recipiente para que pueda existir contenido.
Cosa anda durmiendo ya, con un oído en alerta y el otro descansando. Alerta para despertar y devorar los minutos entre saltos de una alegría sin argumentos, narcotizada de sí misma olvida la pata, al rato, cojea de nuevo.
señorita creo que usted tiene la fuerza para cambiar lo que sea, no puedo ayudarla dandole un dinerillo pero si puedo darle mi apoyo y mi bendición. escribe usted muy bonito
ResponderEliminarMuchas gracias por los elogios y los ánimos, son muy muy importantes :). Ojala que tengas razon y pueda cambiar algo más que esta situación.
ResponderEliminarLe devuelvo a usted el elogio, escribe precioso, muy cercano, triste y melancólico.
(Has convertido el blog en un blog oficial, dicen que sin comentarios un blog no es un blog, gracias! :D)