lunes, 11 de abril de 2011

Primavera, verano, otoño, invierno, primavera…

El miedo, la parálisis del hombre. Los otros, potenciales generador de dolor.  Lo desconocido, el viejo acechando en la puerta del colegio, ofreciendo caramelos como visado al secuestro y el desastre.

Y levantamos barreras, desconfianza, timidez, dependencia. Y se van cayendo las plumas de la libertad individual. Levantamos muros sin abrir ventanas, condenando al olvido la curiosidad y lo posible. Ya sin vitaminas de sueños y esperanzas avanzamos sin ladearnos del camino de la rutina y las convicciones.

Encerrados en nuestra propia inseguridad, de ladrillos y piedras, de losas y enfermedad. Crecen las fobias y se olvida mirar, se teme sentir y aterroriza cambiar. Encerrados en la cárcel que hemos construido, inconformes y resignados, con las herramientas para escapar a la vista, pero ciegos.

No mirar al cielo, puede caer un piano.
No intentarlo, pudiera salir bien.

Oda a lo inesperado, que pese a los muros se cuela por las grietas y despega los párpados, más rápido, más despacio. A veces lo inesperado es negativo, otras positivo, siempre cambia algo, siempre provoca una reacción.

Mis muros eran altos, muy altos, de una superficie que se reducía día a día, doblándose hacia mí las paredes, fui perdiendo de vista las miradas, el sol, y el aire, intercambiándolo por la bombilla y las fotografías. Agorafobia, fobia social, términos clínicos.

 Vergonzante o no, fue.  Ahora he aprendido mucho de ello, fue Cosa quien se coló en el momento más oportuno hace un año y algunas semanas,  y con los ojillos al principio asustados, después confiados se pegó a mí, se convirtió en mi sombra, provocó una reacción.

Me devolvió al mundo real, porque la sombra debía pasear, y saltaba imperando su derecho a correr, a oler, a experimentar lo de fuera, o lo que viniera.  Y pese a que le dan yuyu las personas, disfrutaba.

Picando poco a poco las piedras de la base llegue al ladrillo, y comencé a abrir huecos, y asomarme, y encontré todo aquello que me había obligado a perder, y sentí de nuevo la necesidad de alimentarme de vida, de diferencia, del no saber qué pasará.

Aparque el saber que no pasaría nada, en esa enorme cárcel de miedos y salí, Cosa me instaba a ello. Y los pulmones se fueron llenando, con unos primeros pasos inseguros, de aprender de nuevo a andar.

Y poco a poco decidí que tenía que trabajar en perder la desconfianza, el miedo al cambio y a lo inesperado, y la tolerancia al fracaso y la decepción, sin excusarme en ellas para esconderme.

Decidí que iba a des-etiquetar mis definiciones, y ser lo que deseaba ser, y vivir persiguiendo propósitos, olvidando absurdos, y aparcando el no, que tiende a llevar la delantera de nuestros actos.

A decir bueno, si, por qué no, y probar.

Y arriesgar. A veces sale bien, a veces sale mal, y siempre se gana sin importar el resultado, aprendes y vuelta a empezar, intentando no olvidar los errores para no tropezar de nuevo.

El fracaso, terrible término:
fracasar.
(Cf. it. fracassare).
1. intr. Dicho de una pretensión o de un proyecto: frustrarse ( malograrse).
2. intr. Dicho de una persona: Tener resultado adverso en un negocio.
3. intr. Dicho especialmente de una embarcación cuando ha tropezado con un escollo: Romperse, hacerse pedazos y desmenuzarse.
fracaso.
(De fracasar).
1. m. Malogro, resultado adverso de una empresa o negocio.
2. m. Suceso lastimoso, inopinado y funesto.
3. m. Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento.
4. m. Med. Disfunción brusca de un órgano.


Por definición, el fracaso no es compañero de beneficios. También la tierra fue plana. Dónde queda el aprendizaje, el valor de lo natural, el hecho de que para aprender uno se equivoca, si al primer fracaso abandonamos ante lo “funesto, la ruina, el hacerse pedazos, malograrse…” cerramos puertas y ventanas a los intentos. Newton se agujereo un ojo, Einstein desastre colegial… , cuántos intentos para avanzar, cuantos fracasos, y que gran síntesis de todo ello:

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” (Albert Einstein). 


Frases y frases de quienes han enfrentado la vida de forma activa, muchas y grandes, pero poco cultivadas y difundidas.

Ayer fue un día importante,  aparque de nuevo mis límites y vi a Mar, no era el viejo de los caramelos terribles, sino una mujer cargada de fuerzas, muy agradable, y auténtica que se había dejado llevar por su circunstancia para acercarse a la mía, y pese a que Cosa pecó de timidez estuvimos un ratillo con ella.

Cierto es, a Cosa le falta alguna clase de posado para ser una atractiva mascota de la red, pero su imagen no es lo importante.  (Aunque de graciosa es guapa la perrilla)

Mar me mando el primer email, me preguntó si podía haber alguna forma distinta al paypal, y me dio la posibilidad de vernos en persona, y ayer nos vimos en el Retiro, lo que no hace sino reafirmar que lo distinto, lo que se sale de lo rutinario, lo que te han enseñado como una locura o un acto temerario, en cambio es lo natural.

Podía ser un terrible psicópata, o ser ella, una mujer real, con una gran sonrisa. La educación nos conduce a lo primero, y en este caso la experiencia a lo segundo.  Esta vez ha salido muy bien, y ha sido un refuerzo para perder ese miedo a lo desconocido, a las personas, al prójimo, y una gran ayuda para el objetivo principal de este blog, conseguir operar a la perrilla, y para mi, conseguir atreverme a intentarlo aunque en inicio suene como un absurdo o una locura.

Pero esta locura no hace sino reafirmar que las cosas no son lo que dicen ser, y la vida no es tan terrible si aprendes a enfrentarla, sin asustarte por las circunstancias.

Ayer hacían 5 días del blog, no sé si es acertado o no poner cuánto ha dado cada persona, pues no solo el valor reside en la cantidad sino en el hecho de dar, e intervienen mil circunstancias en lo que unos u otros pueden, quieren o consideran aportar, pero como no conozco el protocolo en todo esto, y la transparencia real no vela ni confunde nada, ni puede ser motivo de vergüenza…

Daniel, 10 euracos!, mi hermana María 50!, y Mar 40!, lo que hacen 100 euros, casi un 15% de la cantidad necesaria. Muchas gracias a todos.

A conseguir los 600 restantes! J y además Mar me dice en un nuevo mail: “quería decirte que tienes 6 euros y 10 cent mas, ya te los daré otro día o te los transfiero, cuenta con ello, te lo dan mis amigas Lupe, Teresa, Marga y Ruth”.

Muchas gracias pues a todos, y al apoyo.

Un abrazo virtual, y una disculpa, que hoy ando más sensible y cursi, aunque no sin motivos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario