jueves, 14 de abril de 2011

Cada vez más sorprendida

Demasiado pronto el altruismo despertó en mí la apatía del escéptico, demasiado pronto asumí la definición de utopía y su no cartograma.
Demasiado pronto asumí las verdades populares y me deje llevar por los a priori.
Ahora pongo a prueba el sentido común, y su generalidad se disuelve en la experiencia, y a posteriori desmonto las creencias de la arquitectura social.
Caen las vigas de verdades absolutas, los martirios y absurdos, y brotan de nuevo las personas, sangran las heridas y moja el agua.  Los momentos pasan a ser reales y el artificio se queda en unos momentos de consumo en la red, o en el televisor. Mientras trenzo un entramado de sorpresas, agradecimiento y esperanzas y los absolutos caen muertos frente a los hechos.
Lo que comenzó como un intento a la desesperada, un no lugar donde situar la utopía de conseguir cambiarme  y cambiar la situación sintiendo a los demás como reales y no identidades numeradas, ha resultado ser, en definitiva, todo un conjunto de fuerzas  y voces, ¡A cual más intensa, más fuerte, más inesperada! que están haciendo que, de un intento, se avance poco a poco,  pero sin detenerse,  a un fin, a un objetivo, a un logro.
Y no es ya el logro, sino el proceso lo que hace sentir que lo que uno puede imaginar tiene cabida en el mundo, que la utopía es localizable, que existe el lugar donde  se inicie un recorrido.
No es el barrio de las ilusiones, ni el municipio, localidad, comunidad o país, son cuatro páginas de un blog que ha llegado a algún desconocido ahora conocido, y a alguno de los míos, pero en el detalle se encuentra la muestra que identifica un ecosistema, la célula que indica que en el ámbito hostil de hoy en día aun hay ramas donde abrazarse y evitar un hundimiento de soledad.

¡Que representantes de la ironía y el ingenio me den algo!, que personas con luz propia decidan aportar su tiempo y su dinero en esto que no les afecta directamente, te deja poner bandera y terrenos a la utopía, bandera de miradas que observan sobre tibias cruzadas de costumbres, que se alzan entre restos del deber y lo aceptable y actúan, con independencia a que sea suficiente motivo o no para ello.


Y la recaudación va viento en popa, regida por las coordenadas de la empatía:


Por paypal:
Daniel: 10 €
Edu (Don Eduardo a partir de este momento): 10 €


En persona:
María (hermana ): 50 €
Madre: 50 €
Mar: 40 €
Raquel ( persona identificada con luz propia): 50 €
Bea ( persona mágica) 5 €.
Más añadidos de próximas donaciones de amigas de Mar y familia, que suman aproximadamente otros 50 €.
Total: 215 € reales, 265 aprox en calidad de posibles cercanos.
Poco más se puede decir al respecto salvo gracias, en serio.

1 comentario:

  1. la madre que os parió, a las dos, y pensaba que yo era cabezona, un besazo wapas :D

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