domingo, 17 de abril de 2011

Juventud sin futuro



Palabras poco habituales, de otra época, de otra cultura, fuertes en su propia definición, tímidas y calladas en el glosario de lo cotidiano.

Serenidad, esfuerzo, aprendizaje, curiosidad, valor

Confusión de términos, o industrialización de los mismos, valor entendido como valía, válido entendido como eficiente, práctico, contabilizado, utilitario, productivo, en  definitiva económico.

Minusválido, de menor valía, mermado valor, inútil: objeto de concesiones de amabilidad y generosidad por parte del que produce, que se beneficia de esa tacha de invalidez asumida para lucrarse por el esfuerzo de quién vive para adaptarse a la eficiencia, sobrepasando con creces al productivo  (individuo entendido como válido en porcentajes)

Contabilizar, capitalizar los términos, volver el valor meramente economía, administrar el esfuerzo y sangrar la diferencia. La generosidad del débil de valores, fuerte en su valor económico.

Vacio, robotizado administra los huecos de de diferencias pintando con sangre ajena los límites de su fortuna.
Ávidos de libertad individual avanzamos, ¿a dónde?  Exigimos una libertad que olvidamos respetar, que nos condicionan a desentender, ¡libres, libres, libres!

Y la diferencia, que no es sino la capacidad de pensamiento, supuesta racionalidad que nos humaniza frente al resto de seres vivos… ya ha sido contabilizada, administrada, mermada, atada.

La racionalidad que nos lleva  a matar el impulso vital, el deseo y la consciencia de uno mismo en detrimento del conjunto social, sin tiempo para pensar que es lo que realmente deseamos vivir, como encaminar nuestra biografía, andamos por vías gestionadas, autopistas con peajes, prohibiciones, obligaciones y limites. ¡Libres, libres, libres!

Libres dependientes, resignados.

Números con ojos, piernas, cabezas, pero ¡ay! del peligro de pérdida de alguna parte del número. Solo números enteros, los demás generan quebraderos de cabeza.

Pierde un brazo, pierde una pierna, pierde un ojo, pierde los dientes, pierde un pulmón, pierde efectividad, envejece, vive, serás archivado en la sala oscura, adornado del término obra social y cultural, hemos de estar agradecidos.  Antes puedes pasar por el taller mecánico, allí poseen ojos de repuesto, dientes, máquinas que respiran, pero aun no han encontrado el antídoto a lo natural, al tiempo. Gracias a dios la producción de nuevos números puede controlar mayores patologías de cara a un futuro, salvo, claro está, lo inesperado.


Lo inesperado, la tendencia vital alejada de la producción, del número, de la estadística. El poder decidir colarse por un hueco y no entrar por el luminoso portal de lo correcto, lo asumido, lo ideal.

Pensar si el blanco es blanco y el negro negro, apagar la luz, cambiar de hemisferio, leer otros tiempos, leernos sin que las palabras hayan pasado por la cadena de saneamiento y desparasitación.

Germinan los virus del cambio, crecen las raíces en un terreno volátil, que puede atravesar fronteras, pasar aduanas, y existir sin ubicación fija.

Cómo quemar los archivos de memorias si no encuentras los cajones ni los ficheros, como quemar los hechos cuando han decidido abandonar el tiempo, como negar que ayer paso aquello, si no encuentras el papel con la noticia, como incendiar el recuerdo.

No consiguen formar el Ministerio que se encargue de ello. Releen y releen las distopías e intentan frenarse,  desacreditan la educación y merman los fondos que permiten la base inicial del pensamiento, mercantilizan los saberes y cortan las patas del aprendizaje en los asientos universitarios, mienten y mienten, pero aún se agrietan los muros y corre libre el pensamiento.


Todavía no han entendido que fue primero el pensamiento, y luego, luego el capital.

Nunca olvidaré al excéntrico de Fa, ni olvidaré la imagen de a donde corre el caballo libre que corre.

En cambio, nosotros podemos decidir correr en una dirección distinta a las flechas, y hablar de nuevo, dejando que la electricidad descanse y que el televisor almacene polvo, volviéndose de nuevo objeto, sin ser sustituto de viajes, sueños, sentimientos.

Palabras más sabias que las mías:
http://www.publico.es/367007/esta-cultura-capitalista-de-cinco-siglos-ha-agotado-ya-sus-posibilidades

jueves, 14 de abril de 2011

Algunas fotos de Mar, y algunos pensamientos de estos días






Hay personas sencillas, distintas, mágicas.
Luces que conviven disimuladas entre el gentío. Caminan, se visten, y comen, se ríen, y lloran y se resfrían,  envejecen y aprenden a pasar desapercibidas, pero cuando te miran, o cuando te dejan mirar, caen todas las creencias y máscaras y te sientes pequeña y desprotegida, pero a salvo.

Miradas sabías, calmadas, brillantes. A veces desgastadas por el día a día. A veces demasiado agotadas de saber ver, del entendimiento, de querer conseguir engañarse con el “todo cambiará algún día”.
Y a veces plenas, disfrutando poco a poco los días, con el equilibrio de ver el primer plano con perspectiva, sencillas, únicas, distintas. Ajenas al ritmo vertiginoso y absurdo de la ciudad. Saben vivir los minutos sin contabilizar, saben decidir.

Solo queda observarlas y aprender, leer y aprender, abrir los ojos y cambiar la mirada, aunque al principio resulte artificial, para ver más.

Por repetición los pasos pasan de inseguros a inquietos, nerviosos, infantiles. A veces andan hacia atrás.
Por repetición los pasos acaban siendo naturales, el movimiento respira, solo, sin necesidad de órdenes o artificios. Pero es un proceso lento, dilatado. Demasiado lento y dilatado para sobrevivir hoy, las circunstancias apremian, la paciencia renuncia, y en la habitación del tiempo perdido no cabe ni una hora más, acaso algunos minutos de cortesía.

A veces cuando te cruzas con esas personas mágicas caes en la seductora afición de la comparación y dudas, asombrada por su fuerza, te asusta la tuya, mermada y raquítica. Pierdes algunos minutos, has de convertir la duda y sopesar, decidir, y seguir.

Ya cogerá músculos, insiste, y vuelve a insistir.

Cada vez más sorprendida

Demasiado pronto el altruismo despertó en mí la apatía del escéptico, demasiado pronto asumí la definición de utopía y su no cartograma.
Demasiado pronto asumí las verdades populares y me deje llevar por los a priori.
Ahora pongo a prueba el sentido común, y su generalidad se disuelve en la experiencia, y a posteriori desmonto las creencias de la arquitectura social.
Caen las vigas de verdades absolutas, los martirios y absurdos, y brotan de nuevo las personas, sangran las heridas y moja el agua.  Los momentos pasan a ser reales y el artificio se queda en unos momentos de consumo en la red, o en el televisor. Mientras trenzo un entramado de sorpresas, agradecimiento y esperanzas y los absolutos caen muertos frente a los hechos.
Lo que comenzó como un intento a la desesperada, un no lugar donde situar la utopía de conseguir cambiarme  y cambiar la situación sintiendo a los demás como reales y no identidades numeradas, ha resultado ser, en definitiva, todo un conjunto de fuerzas  y voces, ¡A cual más intensa, más fuerte, más inesperada! que están haciendo que, de un intento, se avance poco a poco,  pero sin detenerse,  a un fin, a un objetivo, a un logro.
Y no es ya el logro, sino el proceso lo que hace sentir que lo que uno puede imaginar tiene cabida en el mundo, que la utopía es localizable, que existe el lugar donde  se inicie un recorrido.
No es el barrio de las ilusiones, ni el municipio, localidad, comunidad o país, son cuatro páginas de un blog que ha llegado a algún desconocido ahora conocido, y a alguno de los míos, pero en el detalle se encuentra la muestra que identifica un ecosistema, la célula que indica que en el ámbito hostil de hoy en día aun hay ramas donde abrazarse y evitar un hundimiento de soledad.

¡Que representantes de la ironía y el ingenio me den algo!, que personas con luz propia decidan aportar su tiempo y su dinero en esto que no les afecta directamente, te deja poner bandera y terrenos a la utopía, bandera de miradas que observan sobre tibias cruzadas de costumbres, que se alzan entre restos del deber y lo aceptable y actúan, con independencia a que sea suficiente motivo o no para ello.


Y la recaudación va viento en popa, regida por las coordenadas de la empatía:


Por paypal:
Daniel: 10 €
Edu (Don Eduardo a partir de este momento): 10 €


En persona:
María (hermana ): 50 €
Madre: 50 €
Mar: 40 €
Raquel ( persona identificada con luz propia): 50 €
Bea ( persona mágica) 5 €.
Más añadidos de próximas donaciones de amigas de Mar y familia, que suman aproximadamente otros 50 €.
Total: 215 € reales, 265 aprox en calidad de posibles cercanos.
Poco más se puede decir al respecto salvo gracias, en serio.

lunes, 11 de abril de 2011

Primavera, verano, otoño, invierno, primavera…

El miedo, la parálisis del hombre. Los otros, potenciales generador de dolor.  Lo desconocido, el viejo acechando en la puerta del colegio, ofreciendo caramelos como visado al secuestro y el desastre.

Y levantamos barreras, desconfianza, timidez, dependencia. Y se van cayendo las plumas de la libertad individual. Levantamos muros sin abrir ventanas, condenando al olvido la curiosidad y lo posible. Ya sin vitaminas de sueños y esperanzas avanzamos sin ladearnos del camino de la rutina y las convicciones.

Encerrados en nuestra propia inseguridad, de ladrillos y piedras, de losas y enfermedad. Crecen las fobias y se olvida mirar, se teme sentir y aterroriza cambiar. Encerrados en la cárcel que hemos construido, inconformes y resignados, con las herramientas para escapar a la vista, pero ciegos.

No mirar al cielo, puede caer un piano.
No intentarlo, pudiera salir bien.

Oda a lo inesperado, que pese a los muros se cuela por las grietas y despega los párpados, más rápido, más despacio. A veces lo inesperado es negativo, otras positivo, siempre cambia algo, siempre provoca una reacción.

Mis muros eran altos, muy altos, de una superficie que se reducía día a día, doblándose hacia mí las paredes, fui perdiendo de vista las miradas, el sol, y el aire, intercambiándolo por la bombilla y las fotografías. Agorafobia, fobia social, términos clínicos.

 Vergonzante o no, fue.  Ahora he aprendido mucho de ello, fue Cosa quien se coló en el momento más oportuno hace un año y algunas semanas,  y con los ojillos al principio asustados, después confiados se pegó a mí, se convirtió en mi sombra, provocó una reacción.

Me devolvió al mundo real, porque la sombra debía pasear, y saltaba imperando su derecho a correr, a oler, a experimentar lo de fuera, o lo que viniera.  Y pese a que le dan yuyu las personas, disfrutaba.

Picando poco a poco las piedras de la base llegue al ladrillo, y comencé a abrir huecos, y asomarme, y encontré todo aquello que me había obligado a perder, y sentí de nuevo la necesidad de alimentarme de vida, de diferencia, del no saber qué pasará.

Aparque el saber que no pasaría nada, en esa enorme cárcel de miedos y salí, Cosa me instaba a ello. Y los pulmones se fueron llenando, con unos primeros pasos inseguros, de aprender de nuevo a andar.

Y poco a poco decidí que tenía que trabajar en perder la desconfianza, el miedo al cambio y a lo inesperado, y la tolerancia al fracaso y la decepción, sin excusarme en ellas para esconderme.

Decidí que iba a des-etiquetar mis definiciones, y ser lo que deseaba ser, y vivir persiguiendo propósitos, olvidando absurdos, y aparcando el no, que tiende a llevar la delantera de nuestros actos.

A decir bueno, si, por qué no, y probar.

Y arriesgar. A veces sale bien, a veces sale mal, y siempre se gana sin importar el resultado, aprendes y vuelta a empezar, intentando no olvidar los errores para no tropezar de nuevo.

El fracaso, terrible término:
fracasar.
(Cf. it. fracassare).
1. intr. Dicho de una pretensión o de un proyecto: frustrarse ( malograrse).
2. intr. Dicho de una persona: Tener resultado adverso en un negocio.
3. intr. Dicho especialmente de una embarcación cuando ha tropezado con un escollo: Romperse, hacerse pedazos y desmenuzarse.
fracaso.
(De fracasar).
1. m. Malogro, resultado adverso de una empresa o negocio.
2. m. Suceso lastimoso, inopinado y funesto.
3. m. Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento.
4. m. Med. Disfunción brusca de un órgano.


Por definición, el fracaso no es compañero de beneficios. También la tierra fue plana. Dónde queda el aprendizaje, el valor de lo natural, el hecho de que para aprender uno se equivoca, si al primer fracaso abandonamos ante lo “funesto, la ruina, el hacerse pedazos, malograrse…” cerramos puertas y ventanas a los intentos. Newton se agujereo un ojo, Einstein desastre colegial… , cuántos intentos para avanzar, cuantos fracasos, y que gran síntesis de todo ello:

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” (Albert Einstein). 


Frases y frases de quienes han enfrentado la vida de forma activa, muchas y grandes, pero poco cultivadas y difundidas.

Ayer fue un día importante,  aparque de nuevo mis límites y vi a Mar, no era el viejo de los caramelos terribles, sino una mujer cargada de fuerzas, muy agradable, y auténtica que se había dejado llevar por su circunstancia para acercarse a la mía, y pese a que Cosa pecó de timidez estuvimos un ratillo con ella.

Cierto es, a Cosa le falta alguna clase de posado para ser una atractiva mascota de la red, pero su imagen no es lo importante.  (Aunque de graciosa es guapa la perrilla)

Mar me mando el primer email, me preguntó si podía haber alguna forma distinta al paypal, y me dio la posibilidad de vernos en persona, y ayer nos vimos en el Retiro, lo que no hace sino reafirmar que lo distinto, lo que se sale de lo rutinario, lo que te han enseñado como una locura o un acto temerario, en cambio es lo natural.

Podía ser un terrible psicópata, o ser ella, una mujer real, con una gran sonrisa. La educación nos conduce a lo primero, y en este caso la experiencia a lo segundo.  Esta vez ha salido muy bien, y ha sido un refuerzo para perder ese miedo a lo desconocido, a las personas, al prójimo, y una gran ayuda para el objetivo principal de este blog, conseguir operar a la perrilla, y para mi, conseguir atreverme a intentarlo aunque en inicio suene como un absurdo o una locura.

Pero esta locura no hace sino reafirmar que las cosas no son lo que dicen ser, y la vida no es tan terrible si aprendes a enfrentarla, sin asustarte por las circunstancias.

Ayer hacían 5 días del blog, no sé si es acertado o no poner cuánto ha dado cada persona, pues no solo el valor reside en la cantidad sino en el hecho de dar, e intervienen mil circunstancias en lo que unos u otros pueden, quieren o consideran aportar, pero como no conozco el protocolo en todo esto, y la transparencia real no vela ni confunde nada, ni puede ser motivo de vergüenza…

Daniel, 10 euracos!, mi hermana María 50!, y Mar 40!, lo que hacen 100 euros, casi un 15% de la cantidad necesaria. Muchas gracias a todos.

A conseguir los 600 restantes! J y además Mar me dice en un nuevo mail: “quería decirte que tienes 6 euros y 10 cent mas, ya te los daré otro día o te los transfiero, cuenta con ello, te lo dan mis amigas Lupe, Teresa, Marga y Ruth”.

Muchas gracias pues a todos, y al apoyo.

Un abrazo virtual, y una disculpa, que hoy ando más sensible y cursi, aunque no sin motivos. 

Asuntos Pendientes

Presupuesto. Falta el Post-operatorio y diversas vacunas que no se incluyen en el presupuesto inicial.

sábado, 9 de abril de 2011

Como perros y gatos

Vivimos  enjaulados en verdades populares, apresados por la repetición de los dichos, protegidos en el “dar por hecho” reacciones, en que nuestra experiencia nos avala para prever cómo serán las cosas, para prejuzgar lo desconocido, para explicar 

Buscamos respuesta a todo, y de no hallarla la inventamos, encasillándonos poco a poco en un punto de vista, protegiéndonos de lo distinto, ahogados por el miedo al cambio repetimos, más vale lo bueno conocido que lo malo por conocer.

Negando ya el suceder. Que más sabe el diablo por viejo… que por diablo, y avalados por lo que ya fue en una ocasión, o en varias, nos escondemos en una actitud evasiva, de rechazo o apatía, pudiendo asumir en momentos distintos una misma actitud. 

Pero cada situación es una, y no puede ser igual a la anterior, en cambio sí lo son nuestras respuestas, y de ahí que el diablo, viejo o no, siga siendo diablo.

Y es que la diferencia no es fácilmente administrable, mejor igualar que adaptar. Se adapten los cuerpos al molde, aunque para ello tengan que cortarse piernas, ovarios, y sueños.

Y nos recortamos para encajar en un mismo patrón. 

Pero lo aprendido no es lo real, porque no a todos los cerdos les llega su San Martín, ni solo merece la pena hacer las cosas si las haces bien.
Algo que merece la pena no suele darse, sino que lleva un recorrido. Y si algo merece la pena, aunque al principio no salga bien, insiste. 

Dicen que nadie ayuda a nadie, que nos llevamos como “perros y gatos”, que no escuchamos, y que nada nos importa, que el hombre es violento y egoísta por naturaleza, y el valor al alza es el triunfo personal.
En cambio, día a día se desmontan tópicos, se descubre que x no es como se pensaba, sino que se fundamenta en algo distinto, y aun así nos encabezamos en lo que creemos saber. Y ahora creemos saber que no hay nada que creer.

Se desechan los hechos asumidos, pero cerramos los ojos. 

Dicen que nadie ayuda… primera donación de Daniel, desconocido. Muchas gracias :D. Los emails de Mar que ha pasado el link a más personas, la familia, y los amigos ahí, y el apoyo de personas que no conozco, que no conocen a la perrilla, y que en cambio me están ayudando.
Nos llevamos como perros y gatos, para muestra, un botón:



Cosa y Shana, inseparables.  Te hacen sentir algo grande, que aplasta el pecho y no se puede explicar. El antónimo a la angustia. 

No escuchamos y nada nos importa…  en cambio cada vez más la gente se une conforme a una idea, gente que busca información, que duda, y que no se conforma con el “nada” constante.  La curiosidad ha encontrado las alas gracias a la red, a que las personas recuperan aunque sea de forma virtual la sana costumbre del diálogo,  que se comparte el conocimiento, y se enseña porque sí, y no hay más.
Y ahí están los visionarios, “Tanto monta, monta tanto la empatía como la sed “  (http://www.eduardpunset.es/11586/general/tanto-monta-monta-tanto-la-empatia-como-la-sed ).

Ni todo es negro, ni todo es blanco, ni perros, ni gatos, ni razas, ni absolutos, vidas. Cambiar los cristales, o mantener la vista fija, inamovible, muerta.
Dicho lo cual, me voy a pasear a la perra, a andar, a respirar, a soñar, que todavía es gratis.

jueves, 7 de abril de 2011

Y será que se construye el bastón

Me proponía a relatar como el intento solo había quedado en intento, pero al abrir el correo electrónico me he encontrado un email ofreciéndome ayuda.
Ayer  mi amiga Raquel me dijo que colaboraba, lo que me hizo mucha ilusión porque es un cielo de persona, y aunque me dejo querer poco...  se empeña, quedando pendiente vernos.
Por lo demás la donación va en 0 euros, pero como decía, al abrir el email tenía un correo ofreciéndome ayuda. 
Andaba ya cabezota con cualquier forma de difundirlo, y ha sido un empuje para creer que no es tan absurdo el intento, para reforzarme en todo esto. J Poco puede decirse para expresarlo bien, salvo darle las gracias por haber tomado el tiempo de leer esto y mandarme el mail.
No sé bien cómo enfocar lo que sigue a partir de ahora, escanearé el parte del veterinario, un chico muy amable, donde pone el presupuesto del pre y la operación. El post-operatorio no nos dijo cuanto saldría, pero calculando que una visita son 20 y pico y da para más de dos semanas… a eso se le añade una serie de vacunas etc. que varían de un perro a otro y que no se incluyen tampoco.
Dicen que los perros se levantan felices al descubrir que siguen vivos y junto a sus amos, y comparten la alegría. No lo sé. Siempre que he pensado sobre ello  me ha resultado una explicación absurda a la vez que maravillosa y literaria. Absurda no porque carezca de verdad, sino porque, creo, de momento nadie puede saber  las razones de la felicidad perruna mañanera.
Quizá tienen tembleque de orín de la noche anterior acumulado.
 O sencillamente lo natural es eso…  levantarse enérgico, feliz, descansado. En equilibrio y nada más, en esas ocasiones me cabreo con el desarrollo de la racionalidad y la abstracción y pataleo.  Bueno, dependiendo del sueño que tenga pataleo o me tapo hasta la frente, porque Cosa en su saludo matinal tiende a babosear de forma insistente, decidida a ahorrar en el gasto de agua.
Sep, es una perra besucona. Besucona  y con leves pérdidas de orina cuando ve a alguien que conoce y quiere mucho. La emoción la embarga y no controla, olvida hasta cual es su cabeza y donde están sus patas y se retuerce en busca de cariño.
Tiene una cara muy alegre y una sonrisa marcada siempre. Quizá la sonrisa se la añado yo tipo gato de Alicia, no lo sé.
Y piensas, uno de pequeño era así, cargado de ilusiones, inconsciente de los límites y valiente, querías hacerlo todo por ti mismo y el reconocimiento era suficiente, los días cortos y la carne en salsa, tu mayor enemiga.
Manifestaciones para denunciar la falta de futuro y expectativas que nos han hecho una generación tormentosa e inactiva, excesivamente superficial o excesivamente insatisfecha, y prácticamente inalterable. Nos han educado para creer que no hay nada que cambiar, que lo optimo es lo actual y que querer o perseguir  sueños es cosa de tontos, que creer en otro tipo de sociedad es totalmente utópico, que luchar por ideales es cosa del pasado y los países en subdesarrollo, y que lo importante se almacena en bienes y objetos.
Y luego buscas y buscas y encuentras que creer conlleva una fuerza que puede llevarte a lograr, que un fracaso es un intento,  que quien no arriesga no aprende, que se aprende por obcecación y convencimiento, y que hay formas para aprender a llevarlo bien, sea cual sea tu circunstancia.
Que parecen regalarnos la tecnología de la imaginación,  durmiendo la verdadera imaginación, conocimientos que desechamos y no conocimientos para aprender. Porque cómo vas a cambiar aquello que te enseñan como inamovible.
Mejor pisar y seguir, que reconstruir.
Pues qué coño… explotando en pedazos el espejismo de la sociedad del bienestar todo se salpica ahora. Siempre hay dos opciones, escupir y crear más charcos, o achicar y pasar la fregona y vuelta a empezar, pero tapando los escapes, cosiendo los rotos del calcetín.
Ea, yo creo que achicando en conjunto puedes cambiar el recipiente para que pueda existir contenido.
Cosa anda durmiendo ya,  con un oído en alerta y el otro descansando.  Alerta para despertar y devorar los minutos entre saltos de una alegría sin argumentos, narcotizada de sí misma olvida la pata, al rato, cojea de nuevo.